[Incubus - Crowded Elevator]
“O mueres como un héroe, o vives lo suficiente para verte convertido en un villano.”
Ayer noche de cine con Bruce Wayne. Me ha encantado la nueva película de Batman, está genial el nuevo enfoque que le están dando a la saga. Sin super poderes, todo “más o menos” verosímil, y personajes cargados de carisma. Lo mejor sin duda de la película: el Joker. Realmente me sobrecogió la actuación de Heath Ledger, no creo que clave al personaje, creo que lo mejora, lo lleva más allá, es la primera vez que me gusta ese puto payaso que hasta ahora me parecía un villano bastante ridículo. En el Caballero Oscuro el Joker me parece uno de los mejores antagonistas con los que me he topado jamás, y su filosofía acerca de la justicia del Kaos me pareció magnífica. ¡Que le den el Oscar ya!
Cambiando de tema, el experimento propuesto en el post anterior ha sido un fracaso total. Aunque bueno, según como se mire ha sido un éxito, al fin y al cabo es un experimento. Puede que sea poco tiempo, 24 horas, para comprobarlo, pero desde la última actualización el blog ha recibido 50 nuevas visitas. 50 entes anónimos y pasajeros que llegan hasta las líneas que yo he escrito y que deciden no dejar constancia de su presencia. Puede que muchas de las visitas sean fortuitas, puros accidentes, pero quiero deducir que al menos un 40% (por decir un número) del total se ha detenido a leer lo que hay escrito.
Este resultado me lleva a pensar qué habría hecho yo si hubiera leído esas líneas. Me pongo en situación y realmente no lo sé. Si se tratara de un completo desconocido quizá me habría animado a dejar mi comentario más que si se tratara de alguien que apenas conozco pero que sé que sabe quién soy ¿Me explico?
Y con toda esta tontería termino cavilando sobre una última cosa… Algo así a lo que me referiré como ‘La curva de confianza’. Todo esto me ha hecho pensar en algo que me resulta curioso: Cómo nos puede resultar más fácil hablar con un completo desconocido que con alguien cercano. Quizá sea sólo una sensación que me venga a mí pero… ¿Nunca os habéis encontrado en una especie de momento mágico, con alguien que acabáis de conocer y con la sensación de que todo fluye con una comodidad y un relax si no menos inquietante? Con los amigos más cercanos, con nuestros hermanos, podemos hablar de muchas cosas, podemos ser nosotros mismos, normalmente; pero con los desconocidos podemos ser quien queramos. Estamos libres de juicio, sin pecados ni medallas, un lienzo en blanco en el que redibujarnos. Los peor parados son los que están en el término medio, personas a las que conocemos pero que no son lo suficiente cercanas para ser íntimas, esas relaciones suelen verse reducidas a mera formalidad.
Y es sobre la magia de lo desconocido sobre lo que me gustaría profundizar. El motivo por el que un barman puede verse convertido en tu confesor personal; el motivo quizá por el que los creyentes se confiesan ante un hombre oculto tras madera; y algo sobre lo que seguro la mayoría de los que andéis por aquí sabréis a lo que me refiero: Internet.
Internet nos ha brindado la oportunidad de formar comunidades con completos desconocidos. El IRC, los foros, las comunidades virtuales… Montones de impulsos eléctricos mediante los cuales las personas se acercan a completos desconocidos. Un lugar que deshinibe a cualquiera, que lo libra de los tapujos sociales, y que le permite conocer a gente más allá de los bares y las sectas. Nuestro propio baile de máscaras virtual, donde bailamos con los demás tras nuestros alias y avatares. Yo, personalmente, he hecho grandes amigos en la red que luego se han extrapolado a la vida real; gente a la que jamás habría conocido de no ser por está maravillosa y descomunal cantidad de ceros y de unos.
Sin embargo, sería ideal poder transportar este juego al exterior. Durante el viaje a Menorca que he hecho recientemente pude experimentar por una vez más esta magia. En el barco de ida, mientras mis compañeros dormían, subí a la cubierta del barco ya que entre lo incómodo del barco y la emoción del viaje no podía pegar ojo. Allí arriba me sentí como un niño ante un juguete nuevo, más de una docena de personas a las que concer, con las que interactuar. Fui acercándome a unos y a otros, tratando de vencer la vergüenza y buscando una forma de adentrarme educadamente en sus actividades. No fue difícil la verdad, esa noche los pasajeros se mostraban especialmente sociables, tanto que pasadas unas horas los diversos grupos acabaron siendo uno solo. Conocí a unos chicos d eTerrassa bastante peculiares
A unas chicas también de Terrassa y, la gente con la que más disfruté charlando: Unos italianos. Fue con ellos con los que terminé la noche hablando sobre viajes en el tiempo y sobre la cultura española, así de varipinto, y ambos temas fueron muy interesantes, los viajes en el tiempo porque soy un friki y por otro lado, el ver la cultura española a través de los ojos de alguien que mira desde fuera del tablero fue también bastante enriquecedor.
A resumidas cuentas, me alegro de estar en un mundo con tantísima gente a la que conocer y de la que aprender algo, así que no me pienso acercar jamás a una silla en este baile de máscaras mientras dure la música. En esta fiesta todos tenemos algo que decir, y todos tenemos la oportunidad de reinventarnos una y otra vez, todos podemos convertirnos en nuestro Caballero Oscuro.


Agosto 21, 2008 a las 3:21 pm
Sobre la pelicula solo decir que me fascino, podieron mantener la estetica de la anterios, pero sin perder la esencia del comic ^.^
Y sobre el el amplio mundo que nos rodea con todas sus criaturas… creo que internet y la universidad es el paso mas facil para socializarse. Ya seas una persona extravertida o no.
Saludos Caballero!
Agosto 21, 2008 a las 4:36 pm
Joder! el colega da un giñe k te cagas! xD se merece un oscar póstumo cuanto menos!
La verdad k la peli esta realmente muy bien, un poco flojo el papel de 2 caras pero bueno, no se puede pedir mas la verdad…
En cuanto a lo otro, pues bien, creo k esto es un arma de doble filo, todo depende del criterio k tengas al “filtrar” a la gente k conoces…pk ya sabes k siempre puedes dar con algun k otro perturbao, pero es cierto k conocer gente nueva siempre es enrikecedor…de casi todo el mundo se pueden aprender cosas nuevas.
Sayonara!
Agosto 21, 2008 a las 4:44 pm
pinta bien esa peli ! tendre k verla
y respecto a todo lo que escribiste seguidamente me impresiono , yo creo k todas las personas k diambulan por internet piensan asi, y hay mil personas por conocer en el mundo vitual tanto como en el real , lo que pasa es k con los completos decnocidos uno se desenvuelve mejor a contar cosas y a darse a conocer libremente
sige publicando k me mola todo lo que poner por aki
Agosto 21, 2008 a las 6:15 pm
¡Hasta de los perturbados se aprende! ¡Aunque sea de los errores!
Agosto 24, 2008 a las 2:30 pm
Todavía no la he visto… éstos son tan tan frikis, que se fueron cada uno con sus respectivas el día del estreno, y los que no tenemos respectivas nos hemos quedado sin sesión de cine.
Y respecto al experimento… creo que la mayor parte de la culpa la tiene la nueva política que tiene el wordpress de que si no te registras, no puedes comentar. Antes yo podía entrar como invitado, pero para dejar un comentario, debo crearme una cuenta, anque sea una para simplemente darme un usuario y no un blog (como lo que he hecho), y eso hay mucha gente que prefiere no hacerlo.
Creo que es algo que añadir a esos cálculos de porcentajes ficticios que has hecho
Y por último, a ver si tienes suerte y consigues conocer a una perturbada por internerrr que te soporte, por que ya tiene que ser perturbaaadaaaa jijiiji.
Te quiero tiu